El deseo te controla, ya no eres tu,
eres un animal con un solo objetivo,
nunca te detendrás, ni siquiera ante el demonio te detendrás.
Cuando el fuego despierta no hay vuelta atrás,
tu mirada cambiará y todos lo notarán,
las llamas te harán brillar, tal vez te quemes, pero lo disfrutarás...
Oooook... :S
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