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viernes, 22 de abril de 2011

La hipocresía de reír

Soy todo lo que odio, todo lo que no quiero ser. 
La gente me cree raro, pero yo me siento tan normal, 
me siento mas normal que ellos, soy mas normal que ellos, 
ellos son los raros, ellos son los que destruyen el mundo no yo, 
yo solo rió de ellos y de su falsa inteligencia, de su falsa rectitud.

Mi risa es el resultado de vivir en un mundo hipócrita. 
No debería quejarme tanto, por lo menos puedo reír, 
hay quienes no pueden reír ni cuando quieren.

domingo, 10 de abril de 2011

Tan raro como tu crees...

Mis amigos dicen que soy una persona extraña, pero yo pienso lo contrario, pienso que soy tan normal como ellos. Ellos me miden con el objeto equivocado, se llenan de orgullo porque creen que me conocen, porque creen que saben quien soy. 

Pocos me conocen de verdad, muy pocos. Algunos se han ido, otros han vuelto y unos cuantos permanecen. Algunos los conozco desde mi niñez, a otros desde hace algunos años y a unos pocos desde hace algunos meses.

Yo no soy extraño, no soy raro. Solo soy yo queriendo ser alguien mas, queriendo un vida con sentido, queriendo un fin, queriendo vivir una pasión, queriendo desprenderme de esta vida que no me pertenece y que me atormenta desde que nací. 

Soy lo que nunca seré, soy lo que todos piensan que soy...

martes, 29 de marzo de 2011

Impotencia

Maldita impotencia, te odio. Como no odiarte si no me dejas hacer nada, no soy capaz de hacer nada. Me limitas. Haces parte de esa pared que tanto aborrezco. Fuiste impuesta por alguien más, alguien que creyó ayudarme pero en realidad me destruyo. Gracias padre. Por eso no hago nada, no he hecho nada, no me esfuerzo, para que si no puedo, nunca puedo. Soy demasiado débil; pero el también lo es, él tampoco ha logrado nada, nada. Su vida ha estado llena de fracasos. Se podría decir que no ha sido nadie en la vida, solo ha sido mi padre. La impotencia lo dominó hasta que la pared cayó y la ira lo reclamó. Quiso matar, quiso morir y quiso olvidar; pero no mató, no murió, ni olvidó. Yo tampoco lo olvide. Él es el ejemplo que nunca seguiré. Es la imagen que nunca quiero ser. Es la impotencia que no me deja ser.